Carnaval - El "Felo" de Esgos
 
   Mucha gente desconoce la existencia del disfraz típico del Concello de Esgos: EL TRAJE DE LOS FELOS. Allá por los años 60 mucha gente se disfrazaba con este traje, parecido al empleado por los Peliqueiros y los Cigarróns. El traje consistía en una camisa blanca con una corbata rellamante y colorida, que llevaba en los hombros unos paños de colores vivos y alrededor del cuello una pañueleta atada en pico.
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    Alrededor de los hombros, tanto por delante como por detrás, llevaban cosidas unas cintas de diferentes anchos y colores: rojas, verdes y amarillas.
Por la parte de abajo, iban vestidos con un calzón largo de punto blanco y por arriba, unas enaguas blancas en las que también iban cosidas cintas en forma de "U". Alrededor de la cintura y en cada rodilla un lazo corto anudado de color azul, amarillo o rojo, como se ve en las fotos.
Antiguamente el calzado consistía en unas botas elásticas con "polainas", o bien botas hechas con piel de ternero, pero en la actualidad fueron sustituidas por zapato bajo o bien botas de agua. Podríamos decir que los dos detalles más importantes de este traje, son: El cinturón con esquilones (Touza, Meiroás, Lobaces y Gomariz) e con campanas en Pardeconde, y que la cara iba cubierta con una careta hecha con un cartón cilíndrico que cubría toda la cabeza hasta los hombros. Cada persona decoraba las caretas a su modo y actuamente se sustituyó por una máscara de libre elección.
   Cuando los felos iban por los pueblos, llevaban varios acompañantes: las Madamas, que eran señoritas bien preparadas y con mucho donaire. Los Ananos que llevaban un traje flojo rellenado de hierba o paja y en la cabeza ponían un cribo atado en el cuello. También iban las caballerías, principalmente mulos y asnos.
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   Cuentan también, que había una vieja tradición que recibía el nombre de "Poner la coresma", que consistía en un intercambio de muñecos de paja que se llevaban de un pueblo a otro a escondidas, y quien las recibía era objeto de burlas y mofas. Había gente que incluso no dormía la noche del miércoles de ceniza debido a que tenía que vigilar los caminos del pueblo para que ningún vecino entrara en el suyo propio y le pusiera la "coresma".
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